Suelo radiante: cómo mejorar la eficiencia energética y reducir el consumo en climatización

En un contexto donde la eficiencia energética es una prioridad en el sector de la construcción, los sistemas de climatización de baja temperatura están ganando protagonismo tanto en obra nueva como en rehabilitación.

El suelo radiante se posiciona como una de las soluciones más eficientes, no solo por su capacidad para reducir el consumo energético, sino también por el nivel de confort térmico que proporciona en los espacios interiores.

¿Por qué el suelo radiante es más eficiente?

A diferencia de los sistemas tradicionales de calefacción, como los radiadores, el suelo radiante funciona con agua a baja temperatura, normalmente entre 30 ºC y 45 ºC, frente a los 60 ºC–75 ºC que requieren los sistemas convencionales.

Esta diferencia tiene un impacto directo en el consumo energético:

  • Menor energía necesaria para calentar el agua
  • Mayor eficiencia de los sistemas de generación (especialmente bombas de calor como la aerotermia)
  • Reducción de pérdidas energéticas

Además, al trabajar a baja temperatura, el sistema se integra de forma óptima con soluciones basadas en energías renovables, favoreciendo edificios más sostenibles y eficiente.

Confort térmico: más allá de la temperatura

Uno de los principales beneficios del suelo radiante es la forma en la que distribuye el calor.

A diferencia de los radiadores, que generan focos de calor localizados, el suelo radiante emite calor de manera uniforme desde toda la superficie del suelo. Esto permite mantener una temperatura ambiente estable, normalmente entre 20 ºC y 22 ºC, con una sensación térmica más confortable.

En invierno, esta distribución homogénea puede mejorar la temperatura percibida entre 2 ºC y 4 ºC respecto a los sistemas tradicionales.

El resultado es un mayor confort con menor necesidad de elevar la temperatura del aire.

¿Cuánto se puede ahorrar con suelo radiante?

El ahorro energético es uno de los factores clave en la elección de este sistema.

Según los datos del catálogo técnico:

  • El ahorro puede situarse entre el 20 % y el 40 % frente a sistemas tradicionales
  • Puede superar el 50 % cuando se combina con aerotermia o geotermia
  • En una vivienda tipo de 100 m², el ahorro puede alcanzar aproximadamente 900 € al año

Aunque la inversión inicial puede ser superior, este ahorro permite amortizar el sistema en un plazo aproximado de entre 2 y 5 años, dependiendo del uso y del nivel de aislamiento del edificio.

Soluciones SOPREMA para suelo radiante

En SOPREMA desarrollamos soluciones específicas de aislamiento para sistemas de suelo radiante, diseñadas para optimizar la eficiencia energética, facilitar la instalación y mejorar la durabilidad del sistema.

La gama SopraEPS incluye diferentes tipologías de placas adaptadas a las necesidades de cada proyecto, tanto en obra nueva como en rehabilitación, garantizando prestaciones térmicas adecuadas según normativa y condiciones de uso.


Una nueva forma de entender la climatización

El suelo radiante no solo permite reducir el consumo energético, sino que redefine el concepto de confort en los espacios interiores.

Apostar por sistemas de baja temperatura, combinados con un adecuado aislamiento, es clave para avanzar hacia edificios más eficientes, sostenibles y preparados para las exigencias energéticas actuales.